En un bar existente se realiza este proyecto con intervención estructural que consiguió abrir el local a la terraza, ganarle la zona posterior y mostrar dos depósitos de cerveza situados en el sótano.
En un bar reformado hace años se hace este proyecto donde se abrió la fachada posterior de carga para vincular interior y exterior en la sala posterior del bar.
En la parte final de la terraza había un almacén que no tenía mucho uso y se realizó una gran abertura manteniendo la cubierta original para crear una zona de comedor cubierta al final de la terraza.
Todas las carpinterías se dejaron en madera vista y las paredes se decaparon para mostrar los materiales en crudo, recuperando la esencia de los materiales y del local.
Se intervino en el forjado, haciendo un agujero y tapándolo con suelo de vidrio para ver los depósitos de cerveza del sótano.
La intervención estructural permitió abrir la terraza tanto hacia el bar como hacia el almacén que había en la parte posterior, creando una zona cubierta en la terraza.