Cliente
Ubicación
L'Ametlla del Vallès
Superficie
295 m2
Fecha
Marzo, 2024
Arquitecto técnico
Oliver Marchena
Constructora
Ksar Obres Serveis
Estructura
Fotografía
Guillem Ros Studio
Etiquetas
Una casa pensada para vivir en una sola planta, abierta al jardín y diseñada alrededor del confort cotidiano
El proyecto parte de una idea sencilla: concentrar toda la vivienda en una única planta y hacer que los espacios principales disfruten de una relación directa con el exterior.
La zona de día se convierte en el corazón de la casa, mientras que dormitorios, jardín, piscina y porche completan una vivienda funcional, luminosa y pensada para ser disfrutada durante todo el año.
Una vivienda saludable y eficiente
Esta vivienda unifamiliar en l’Ametlla del Vallès está proyectada desde criterios de confort, eficiencia y bienestar. Su arquitectura combina una volumetría contemporánea de líneas sencillas con una distribución muy funcional, grandes entradas de luz natural y una estrecha relación con el jardín.
La vivienda se desarrolla completamente en una planta, simplificando los recorridos interiores y creando una casa cómoda para el día a día y preparada también para evolucionar con sus habitantes.
Una arquitectura que responde al desnivel
La parcela presenta un desnivel importante que condiciona directamente la implantación de la vivienda. La normativa limita tanto los movimientos de tierras (que no pueden superar el 30%) como la altura de los muros interiores de contención, de modo que el proyecto trabaja al máximo de los parámetros permitidos para conseguir la mayor plataforma plana posible donde situar conjuntamente la vivienda, el jardín y la piscina.
En lugar de forzar el terreno, la casa se adapta a él mediante una sucesión de cotas, muros y zonas ajardinadas que absorben progresivamente el desnivel. Esta estrategia permite concentrar la vida cotidiana en una gran plataforma prácticamente horizontal, mientras los accesos peatonal y rodado resuelven de forma independiente la diferencia de altura respecto a la calle.
Una planta clara que separa día y noche
La organización de la vivienda responde a una distribución muy clara. La zona de día ocupa el centro de la casa, mientras que los dormitorios y baños se agrupan en un ala más privada.
Cocina, comedor y salón forman un único espacio continuo, aunque cada uso conserva su propia identidad. Esta distribución permite reducir pasillos, aprovechar mejor la superficie construida y conseguir recorridos sencillos entre las diferentes estancias.
El garaje y las zonas de servicio se integran en el mismo volumen, completando una vivienda concebida íntegramente a una sola cota.
Cocina, comedor y salón como corazón de la vivienda
La zona de día se plantea como una gran estancia abierta en la que cocina, comedor y salón se relacionan visualmente entre sí.
La cocina se organiza alrededor de una gran isla central y recibe iluminación natural también desde la parte superior. El comedor ocupa la posición intermedia y conecta ambos ambientes, mientras que el salón se abre mediante grandes carpinterías al porche y al jardín.
Más que unir tres estancias, el proyecto busca crear un espacio común donde las diferentes actividades de la vida cotidiana puedan convivir con naturalidad.
El jardín como prolongación de la casa
Una de las decisiones fundamentales de JM16 es hacer que el exterior forme parte de la vivienda.
Las grandes aperturas del salón conectan directamente la zona de día con un porche cubierto, el jardín y la piscina. El pavimento de tonos cálidos continúa visualmente entre interior y exterior y refuerza esa sensación de continuidad.
La piscina se sitúa frente al ala de dormitorios y queda protegida por la propia geometría de la casa y por la vegetación perimetral, creando una zona exterior privada que funciona como una verdadera extensión de los espacios interiores.
Materiales cálidos para una arquitectura luminosa
El lenguaje exterior combina el blanco de los volúmenes principales con revestimientos de apariencia pétrea y madera que señalan las zonas de acceso y porche.
En el interior se mantiene la misma intención mediante una paleta neutra, pavimentos cálidos y grandes superficies blancas que potencian la entrada de luz.
El resultado busca alejarse de una arquitectura excesivamente fría: formas contemporáneas y sencillas combinadas con materiales y tonalidades capaces de hacer la vivienda más acogedora.
Construir con hormigón celular
El reto
La vivienda fue proyectada utilizando hormigón celular como uno de los elementos principales de su sistema constructivo, en coherencia con el objetivo de conseguir una casa saludable y energéticamente eficiente.
La elección de la envolvente forma parte de una estrategia global en la que arquitectura, aislamiento, instalaciones y control solar trabajan conjuntamente para conseguir una vivienda confortable durante todo el año.
El resultado es una arquitectura sencilla en apariencia, pero en la que muchas de las decisiones del proyecto responden directamente al comportamiento y al confort de la vivienda.
