Cliente
Tibayre y Tomàs
Ubicación
Sant Just Desvern
Superficie
230 m2
Fecha
Diciembre 2023
Fotografía
Guillem Ros Studio
Etiquetas
Una reforma pensada no solo para transformar la casa, sino para poder seguir viviéndola durante muchos años.
La reforma integral reorganiza la vivienda para adaptarla a las necesidades actuales y futuras de sus propietarios. La incorporación de un ascensor, junto con la intervención estructural necesaria para integrarlo, mejora la accesibilidad entre plantas mientras la nueva distribución transforma los espacios interiores y su forma de utilizarse. Además se aprovechó para actualizar todas las instalaciones, como la incorporación de suelo radiante en toda la casa
Mejorar la accesibilidad transformando la vivienda
Incorporar un ascensor en una vivienda existente implicó mucho más que añadir un nuevo elemento de comunicación vertical. La reforma requirió una intervención estructural capaz de integrarlo dentro de la casa y reorganizar las circulaciones entre plantas de una forma natural.
— La accesibilidad deja de ser un añadido para convertirse en parte de la arquitectura.
Una zona de día abierta, pero con espacios bien definidos
La reforma transforma cocina, comedor y salón en una gran zona de día conectada. La cocina se abre mediante una amplia península, mientras que en el salón un elemento de lamas de madera integra el televisor y separa el recibidor sin cerrar el espacio, permitiendo que la luz y las visuales recorran toda la planta.
— Abrir espacios no significa perder límites: significa diseñarlos mejor.
Más confort para la vida cotidiana
La transformación de la vivienda no se limita a su distribución. La incorporación de suelo radiante, mobiliario diseñado a medida y nuevas soluciones de almacenamiento mejora el confort y permite aprovechar mejor cada estancia, desde los dormitorios hasta las zonas de trabajo, ocio y gimnasio.
— Una reforma integral funciona cuando cada decisión mejora la manera de vivir la casa.
